Desconexión digital: qué dice la ley y cómo aplicarla

La ley de desconexión digital nace debido a los cambios que se han producido en el mundo del trabajo en las últimas dos décadas, en donde la popularización del smartphone y las apps de mensajería instantánea hacen muy difusa la línea que separa la vida personal del trabajo.

Por una malentendida productividad, muchas empresas pedían disponibilidad permanente, lo cual ha terminado afectando a la salud de los empleados. De ese modo, ahora están protegidos por el derecho a la desconexión digital.

Qué es la desconexión digital

Esta desconexión digital del trabajo es volver a los usos y costumbres de hace décadas. Entonces, una vez que el empleado salía del lugar en donde desarrollaba su actividad laboral, no sabía nada de su jefe hasta la jornada siguiente.

Eso había acabado con las comunicaciones electrónicas, las apps y las llamadas al móvil fuera del horario laboral. Es por ello por lo que nace este derecho a desconectar, de modo que los asalariados disfruten de su tiempo de descanso, vacaciones o permisos sin que nadie del trabajo los moleste.

Funciona como una barrera que se interpone entre el empleado y la sensación de estrés que no se va. El descanso nunca es un derecho que nos da la empresa, sino una condición necesaria para poder rendir y resetear el cerebro, que descansa así de la fatiga que se produce en el día a día.

Qué dice la ley sobre la desconexión digital en España

En este aspecto, España ha sido uno de los primeros países del mundo en regular este derecho mediante la ley de desconexión digital, obligando a todas las empresas a actuar, sean del tamaño que sean.

Regulación en el Estatuto de los Trabajadores

Si vamos a este estatuto, en concreto a su artículo 20 bis, veremos que habla del derecho a la desconexión digital. Además, y esto es muy importante, lo vincula con el derecho a la intimidad, remarcando la idea de que el empleador no tiene que molestar al trabajador en su tiempo libre.

Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de Derechos Digitales

Dentro de esta ley, en el artículo 88, es donde más se desarrolla la desconexión digital del trabajo. Habla específicamente de los casos del trabajo a distancia y del teletrabajo, ya que en ambas situaciones es cuando hay más riesgo de que no se respete el espacio del trabajador.

Obligaciones para las empresas

Nuestra ley de desconexión digital reconoce este derecho, pero va un paso más allá. Obliga a que las empresas tengan una política interna que vaya dirigida a todos los trabajadores, precisando cómo se va a definir el derecho de desconexión.

Además, también establece la necesidad de asistir a cursos de formación y de sensibilización, en los cuales se explicará de qué forma se emplean las herramientas de una manera que evite que los trabajadores acaben estresados.

Resumiendo las obligaciones de la empresa, todo se reduce a que no se puede contactar con ningún empleado una vez que finaliza la jornada laboral.

Derecho a la desconexión digital en el trabajo: en qué consiste

Este derecho garantiza que los trabajadores se pueden desconectar de las herramientas de comunicación de la empresa cuando la jornada toca a su fin.

Cuándo se aplica el derecho a la desconexión digital

El derecho a la desconexión digital se extiende más allá del fin de la jornada laboral. Por ejemplo, está vigente durante el descanso diario, semanal (como los fines de semana), días de asuntos propios y las vacaciones.

También, y esto es muy importante remarcarlo, el empleado tiene derecho a que nadie de la empresa lo contacte por medios digitales si permanece de baja por incapacidad, por maternidad o paternidad.

Una buena síntesis de todo esto sería que una vez que el empleado no está en su puesto de trabajo debe ser invisible para la empresa.

Qué prácticas no están permitidas

Siempre pueden quedar lagunas en la ley y los jefes o mandos intermedios intentarán aprovecharlas.

Así, no se deben enviar mensajes por WhatsApp por la noche, comunicar reuniones que vayan más allá de la hora de salida, o monitorizar qué hacen los empleados en plataformas digitales fuera de su jornada.

Tampoco se puede sancionar a los asalariados por no contestar estos mensajes cuando no están trabajando, algo que se hace más de lo que pensamos.

Excepciones y situaciones especiales

Esta ley también tiene sus excepciones. Por eso, se permite contactar en caso de urgencia o fuerza mayor, algo que debe ser algo extraordinario. Eso quiere decir que la empresa no puede tomar como norma llamar al trabajador todas las semanas por una urgencia.

Por qué es importante la desconexión digital en el trabajo

Un empresario no solo tiene que cumplir con el derecho a la desconexión porque lo dice la ley, sino que debe ser una decisión estratégica. Un equipo de trabajo cansado es un equipo que no rinde.

A su vez, los empleados no ven con buenos ojos que se les moleste fuera del trabajo, lo que podría ser un problema a la hora de retener el talento en una época en la que encontrarlo y mantenerlo no es nada sencillo.

Prevención de riesgos laborales

Estar siempre conectados está relacionado con problemas de salud, como la ansiedad, los del corazón e incluso la imposibilidad de dormir bien. Las empresas son las primeras interesadas en velar por la salud de sus empleados, pues eso previene las bajas laborales.

Por eso, deben ser muy escrupulosas con el derecho de desconexión digital, lo que también les evitará sanciones de la Inspección de Trabajo.

Mejora del bienestar y productividad

Ya se ha demostrado que los empleados rinden más en jornadas más cortas, pues realizan un trabajo de una mayor calidad. Así, la desconexión hace que el asalariado vuelva a su puesto con más energía.

Con ello se reduce el temido “presentismo” que consiste en estar en el trabajo durante horas sin hacer nada.

Reducción del estrés y burnout

Cada vez son más los trabajadores que tienen el síndrome del burnout, que en español se traduce como quemado.

Esto se debe, en buena parte, a los medios digitales que hacen que los empleados no consigan desconectar nunca del trabajo.

Es algo muy temido por las empresas, pues lleva a las bajas por estrés, ansiedad o a que el asalariado salga de la compañía para buscar otro puesto más tranquilo. Hay que hacer lo posible por evitarlo y aplicar una política estricta de desconexión digital del trabajo es un paso muy importante.

Cómo aplicar el derecho a la desconexión digital en tu empresa

Tener buenas intenciones siempre es algo positivo, pero no es suficiente. De hecho, aplicar esta ley requiere elaborar un plan realista que se adapte al funcionamiento de cada empresa.

Definir una política interna de desconexión

Se necesita redactar un documento oficial, que siempre es más eficaz si está consensuado con los representantes de los trabajadores. Tiene que ser explícito y especificar los canales que se usan y a qué hora se apagan.

Establecer horarios claros de trabajo

No hay desconexión si los límites de la jornada no son evidentes. Por eso cada empleado debe tener muy claro cuándo empieza y cuándo acaba. Hay que poner especial cuidado con los modelos flexibles, que no sirven para extender la jornada las 24 horas.

Controlar el uso de dispositivos fuera de jornada

Una buena idea es utilizar las medidas técnicas para garantizar el derecho a la desconexión. A partir de cierta hora, los servidores no entregarán correos o, si lo hacen, estos irán acompañados de un mensaje que diga que no hay que responder.

Formar a empleados y responsables

Muchas veces el problema no está en los directivos de las empresas, sino en los mandos intermedios que creen que ganan puntos acosando a sus subordinados. Por eso, es necesaria una formación en la que se enseñe a estos mandos a priorizar las tareas y entreguen más a deshoras.

Relación entre desconexión digital y control horario

Hasta ahora hemos hablado de la desconexión digital en el trabajo de forma teórica. Es hora de entrar en la práctica y para ello es necesario el control horario.

Registro de jornada y límites del tiempo de trabajo

Este registro de jornada no solo sirve para controlar la presencia de los empleados en su puesto, sino que actúa como garantía de respeto de los límites temporales. Con él, se sabe cuántas horas se trabaja y si los derechos de desconexión se vulneran.

Cómo evitar excesos de jornada con herramientas digitales

Con un programa de control horario, esto es muy sencillo. Envía alertas cuando los empleados están a punto de terminar la jornada o incluso si no fichan a la salida. Mediante el uso de este software, en Recursos Humanos tienen datos reales y actualizados por si se necesita intervenir.

Control del teletrabajo y modelos híbridos

En este caso no hay un lugar físico que se abandona al terminar las ocho horas de trabajo. Por eso, es importante un software que marque que la jornada ha finalizado. Sin él, incluso el empleado tiende a seguir conectado más tiempo del necesario.

Ejemplo práctico de aplicación en una PYME

Hay muchos ejemplos, pero podemos poner el de una PYME del sector del marketing digital, con 15 empleados. Se trabaja siempre conectado, por lo que no era raro que sus creativos respondiesen al cliente en horario nocturno con el fin de ser más rápidos y eficientes.

Definir una política interna clara

La empresa redacta un documento que garantiza el derecho a la desconexión. En él, se prohíbe el uso de las apps de mensajería instantánea para tratar temas laborales. La única forma de comunicación permitida es el correo electrónico.

Establecer horarios y límites de contacto

A los clientes se les avisa de que los correos que entren más tarde de las 18:00 no se responderán hasta el día siguiente. Se les pide a los empleados que, si tienen que enviar un correo más tarde a sus compañeros, lo hagan con la opción programar para que llegue al inicio de la próxima jornada.

Formar a empleados y mandos intermedios

Se dan pequeñas formaciones en productividad, enseñando a planificar mejor y a evitar a toda costa las urgencias de última hora.

Registrar correctamente la jornada laboral

Lo que se decidió fue implementar un sistema de control horario en el móvil, como el que ofrecemos nosotros. Con él, los gerentes se dieron cuenta de que dos de sus trabajadores acumulaban demasiadas horas extra, redistribuyendo así la carga de trabajo.

Como resultado, en un solo año los empleados estaban más contentos, pues se cumplía la ley de desconexión digital. Esto se pudo ver de manera tangible, con datos, ya que en ese periodo la rotación de personal bajó un 20 %.

Haz realidad la desconexión digital en tu empresa

Con un sistema de control horario sabrás cuándo empieza y acaba cada jornada, recibirás alertas de excesos y garantizarás el derecho a desconectar también en teletrabajo. Pasa de la teoría a la práctica con datos reales.

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